martes, 10 de mayo de 2011

Guerrero Zen

Estoy escribiendo en el trabajo. Jajajaja. Me pagan por no hacer nada. Supongo que confían demasiado en mi. Espero los de la oficina nunca lean este blog. ¿De que voy a escribir hoy? No lo sé. Últimamente todo me ha salido mal pero la verdad ya nada me importa. Me estoy convirtiendo en un guerrero Zen. He llegado a la conclusión de que no somos lo que pensamos. En todo caso somos los que sentimos. Los pensamientos son sólo una herramienta para alcanzar el balance químico orgánico que necesitamos para existir placenteramente. Todo concepto de moral y/o ética es sólo un esquema de poder que los ricos han creado para hacernos sentir menos esclavos. Todas esas ideas del ciudadano modelo, del religioso cercano a dios, del ecologista comprometido con el ambiente, del padre de familia modelo o la madre soltera sacrificada son meros infantilismos. Creerse mejor que los demás es como cuando dejan a un grupo de hermanos solos en casa: el más grande intenta comportarse a la altura de la situación mientras el resto de los hermanos se dedican a hacer un desmadre con la casa. Quienes se están quietecitos ven en la destrucción traviesa que hay a su alrededor un especie de recompensa que llegará cuando los padres regresen. Esos niños amargados creen que papá y mamá los premiaran por ser buenos niños incluso cuando ellos no están y verán con agrado como castigan a los demás. ¿Pues saben qué? Papá y mamá nos han abandonado. No van a regresar. Así que mejor ponte flojo y disfruta. Ama a tus hermanos y únete a su diversión. En todo caso dales un abrazo y perdónalos. No vale la pena guardar rencores. Jajajaja. Todo esto parece literatura de autoayuda pero yo creo que si es cierto. Todos deberíamos de andar desnudos frotando nuestros órganos reproductivos unos contra otros para hacer de la humanidad una orgia de amor y unidad.

Bueno ya. Lo que quería decir es que en este esquema social de mundo globalizado 2011 pues como que a todos nos están metiendo la verga. Así que la cosa es dejarse ser penetrado e intentar hacer de nuestra mente un papalote que planeé más allá de este terrible escenario de destrucción y muerte.

Feliz día de las vaginas no abortivas!!

2 comentarios:

Pamela Aracely dijo...

jajaja a que buen escrito, un punto de vista muy logico y la realidad hoy en dia, creo que estas en toda la razon, si de por si es tan desgastante la vida por andarse preocupando, estresandose por cosas de la vida que asi pasan y punto. O con los rencores como dices :/... como dice el dicho "Hay que disrutar que este mundo se va acabar! :)!

Anónimo dijo...

Tu no eres un guerrero zen. Eres una foca. Y también eres el hermano mayor.