
El Gallo era un bato medio
gordito y bien buena onda. Se decía
punketo pero al llegar a su casa se ponía a barrer y era tan ordenado que se dice su mochila parecía de niña. Aún así eran pocos los que le ganaban a
pistear. Cuando iba a los tacos se acababa los pepinos y luego empezaba a comerse el repollo, para eso cada vez que agarraba su mano parecía la del pingüino por que pegaba los dedos y siempre terminaba todo embarrado.
Cuando recién llegue a
Guadalajara me hice su
mayate por que yo no conocía a nadie y el resultó ser mi vecino. Me acoplaba a un chingo de
pedas bien perras y nos subíamos al cerro del tesoro y todos los fines íbamos por unas
caguas para
pre-copear. El bato era de esos
weyes que siempre sacaban algo que hacer.
Si han visto
Supercool o
Superbad, el gallo era muy parecido al
Seth (al morro
gordito) en la forma de hablar y de ser.
Un puente el Gallo se fue a la playa y no volvió. Murió junto con
Kondor a media carretera de regreso, al
impactarse con un
trailer. Golpe Contuso dicen que fue la causa de su muerte. Desde entonces toda la palomilla lo ha extrañado con profunda tristeza.
Cuando murió quise creer en Dios por que así estaría seguro de que estaba bien y de que un día lo volvería a ver. Pero esto no es así, murió y todo terminó. Lo único que queda es su recuerdo.
Esto ha sido uno de los más grandes aprendizajes de mi vida: no somos nada sino la estela que dejemos con nuestra existencia.
Cada uno de nuestros
compas o amigos nos aportan una esencia única. Sin ella nuestra vida seria profundamente diferente y quizá nunca podremos ser consientes de esto hasta que no estén con nosotros.
Dos semanas antes de que se nos fuera, el gallo hizo un ejercicio en una clase que se llama "el hombre y su
tracendencia" o algo así. Escribió un ensayo sobre la muerte y en el decía que no había que tenerle miedo a la muerte, sino a una vida a medias.
Supongo que cualquier día puede ser nuestro último día, no hace falta ser un
viejito y tener nietos y todo eso. Por eso no hay que quedarnos con ganas de nada.
El
sábado seria su cumpleaños 23. Por eso escribo esto, para compartir con ustedes un poco de lo que fue Don Gallo o el niño Pingüino.