1-Consígase un perro muerto:
La ley de Murphy nos dice que muy probablemente, a pesar de que casi todos los días los vemos tirados en la calle, al buscar un perro atropellado no va haber ninguno. Así qué diríjase a la perrera municipal y por varios (quizás cien, no más) pesos le darán uno recién sacrificado (aún calientito). Otra opción es buscarse un perro de la calle y matarlo uno mismo. Solo recuerde que el veneno toma un tiempo en surtir efecto. Si se decide por el cuchillo tenga la precaución de llevar ropa vieja. Puntos extras si mata al perro del mismo vecino. Entre más grande esté el perro mejor.
3 – Levántese temprano.
4- Amarre el perro al coche de su vecino:
Haga un nudo resistente alrededor del cuello del perro y con el otro extremo de la cuerda haga un amarre chingón a la defensa del coche. Coloque el perro debajo del auto de tal forma que su vecino no lo note.
5- De manera discreta siéntese en la esquina para ver como su vecino se sube al coche y se aleja rumbo al trabajo. Resista la tentación de seguirlo para ver como le pitan en la calle. Con un poco de suerte su coche en el estacionamiento del trabajo será el motivo de su despido.

5 comentarios:
y... pa keee??
eh? eh? eh?
Pinche gringo por qué no has escrito sobre avatar?
esteeeee....
HAHAHAHAHAHAHAHAHHAH HAHAHA HA HA AHAHAHAHAHAAHA Q MAMONN.... Y LE DAS TU TOQUE PERSONAL CON AK-47..Correle cuatee!
¿Y qué me recomiendas para los que se estacionan en mi cochera? Literalmente se meten a mi cochera.
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