martes, 17 de noviembre de 2009

Me acuerdo un chingo cuando se murió el Gallo. Supongo que actúe como un niño pero aún hoy no me repongo del impacto que me causo la indiferencia del mundo ante la muerte de un ser querido. Esa primera experiencia con la muerte fue como si se hubiera roto el espejo en el que vivía. Tiempo después sigo juntando los trozos y en el reflejo distorsionado apenas logro ver quien soy.

No hay nada peor que perder a un amigo y por esto escribo estas líneas.

Ayer fui al aeropuerto a dejar a mis tíos y me encontré con un compa que viajaba en el mismo vuelo con sus jefes. Lo amargo era que iban a Guanatos por que se acababa de morir su hermano en un accidente automovilístico.

No me imagino el dolor de perder a un hermano.

Ojala todo marche bien para él en su proceso de duelo.

- ¿Y esto por que? No lo sé. Solo me pareció obsceno seguir hablando de películas y videos cuando en mi mente hay algo más importante que decir. -

Aunque no tenga sentido o sea inservible.

1 comentario:

tu shica dijo...

abrazos amorosos