sábado, 16 de mayo de 2009

No name, ese


En el Festival de Cine de Guadalajara del 2006 pasaron un cortometraje sencillo pero de gran crudeza: “Victoria para Chino”. La historia narraba como Chino viajaba con un grupo de migrantes hacia Houston dentro de un trailer sellado (de los que comúnmente transportan comida refrigerada). El aire se iba acabando mientras los cuerpos se apilaban. La peor parte es que era una historia verídica. El chofer abandonó el trailer tras darse cuenta de lo que estaba pasando con la “carga”. Tiempo después las autoridades encontraron los cadáveres entre los cuales había niños.

Al terminar uno se quedaba sin aliento y sobre la pantalla oscura aparecía “guión y dirección: Cary Fukunaga”.


Casi cuatro años después, este mismo nombre, aparentemente desconocido, viene acompañado de la productora de Gael García y Diego Luna (Canana) para presentarnos una verdadera obra maestra. “Sin nombre” es la reflexión cinematográfica más profunda sobre el fenómeno de la migración en México.

Algo así como si hubieran echo el re-make en ficción de “De Nadie” con todo lo que esto implica (amor, persecuciones , balazos), pero sin caer en la vulgar idolatría de la violencia, sino que retrata fielmente una realidad que duele.

Es un mundo loco en el que vivimos, pero aún más irreal es este país: México. La vida tercermundista es tan cabrona que pasan desapercibidos los sin sentidos en que estamos inmersos. “Sin nombre” bien podría ser la alucinación más oscura de Julio Verne: una raza de hombres que intenta viajar en un tren hacia un país de ensueño, mientras una tribu sádica los caza en el camino.

La cosa es que pasa aquí y ahora. Pasa en México, detrás de nuestras casa, donde nadie voltea ver (ni las cámaras de la televisión).

Es cagado que el mismo día vi “Vámonos con el compadre Méndoza” de 1934. Una película icónica del cine Mexicano que retrata las contrariedades y la doble cara de la revolución. Al final se atreve a insinuar el movimiento insurgente como un simple juego de influencias donde a las cosas se les cambiaron de nombre pero nada más, dando como resultado puras apariencias. 70 años después “Sin nombre” viene a ser una película “mexicana” que retrata la misma realidad: México como un país en construcción, donde la verdadera justicia y el respeto a los valores humanos son una meta por alcanzar.

Si ya se les antojo y quieres saber de que va la sinopsis pues aquí les dejo el trailer:



Me gustó un chingo ver a Luis Fernando Peña (“Amarte Duele”) y a Gabino Rodríguez (“La niña en la piedra”) haciéndola de jefes de la Mara Salvatrucha. Creo son dos jóvenes actores a los que el cine Mexicano suele desaprovechar pero que en esta película si se lucen aunque sea de secundarios.

Véanla ahorita en el cine, no sean culeros. Se los juro que está bien buena. Ya mínimo si no les gusta pues aprendes un buen.

PD: Saliendo del cine rumbo a mi casa se nos cruzó el tren. El mismito tren de la película pero con otro número al frente y sin gente. La imagen y el ruido de la mole metálica fueron el eco de lo que acaba de ver en la pantalla.

Un recordatorio…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esta bien padre yo obviamente ya la fui a ver y me enamore de willy esta bien wapoteeeeeeeee, bye cuñis-

monze

saRa Mandarina dijo...

Que la de Agora triunfó machín en Cannes...
Oye, cuidado por donde caminas, no te vayas a hundir.
Te quiero mucho, ya te extraño