
Cuando apagan las luces del cine se crea una atmosfera de intensa complicidad entre el espectador y la película. No existe otra cosa que la inmensa pantalla y todo lo que en ella acontece (al menos de que vayas con tu morra, pero ese ya es otro pedo). Por eso ver una película en la tele o en la computadora es como coger en la calle, a la vista de todos.

Todo se deforma y uno termina viendo las sombras de una película diseñada para verse en pantalla grande, con sonido chingón. Yo le vengo calculando que si uno ve una película fuera del cine realmente esta viendo solo el cuarenta o sesenta por ciento.
Por estas ideas tan raras me llaman bastardo pretencioso pero en el fondo todos saben que es cierto.
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En otras cuestiones me encontré vagando por la Interné con tres películas interesante. Dos ya son de hace casi 3 años y la otra está por estrenarse. A ver que les parecen y sí alguien sabe como les pusieron en español:
The Hurt Locker: Algo sobre un escuadrón anti bombas gringo en la guerra de Irak.
Primer: Película independiente sobre dos yupies que descubren algo sobre viajes en el tiempo y dimensiones paralelas al estilo de Cronocrimenes. Premiada en el Sundance.
La otra es The Lives of the Saints. Sobre un cholo que se encuentra un niño en Londres que puede leer el futuro y como su familia mafiosa se lo roba para beneficio propio. Pero no encontré el pinche trailer.
http://www.thelivesofthesaintsmovie.com/

2 comentarios:
Me latió mucho tu descripción película-espectador. Ya me había imaginado ese tipo de relación.
Hurt Locker es buena pero no pa mejor pelicula.
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