martes, 12 de agosto de 2008

09 de Agosto de 1985 - 14 de Octubre del 2006


El Gallo era un bato medio gordito y bien buena onda. Se decía punketo pero al llegar a su casa se ponía a barrer y era tan ordenado que se dice su mochila parecía de niña. Aún así eran pocos los que le ganaban a pistear. Cuando iba a los tacos se acababa los pepinos y luego empezaba a comerse el repollo, para eso cada vez que agarraba su mano parecía la del pingüino por que pegaba los dedos y siempre terminaba todo embarrado.

Cuando recién llegue a Guadalajara me hice su mayate por que yo no conocía a nadie y el resultó ser mi vecino. Me acoplaba a un chingo de pedas bien perras y nos subíamos al cerro del tesoro y todos los fines íbamos por unas caguas para pre-copear. El bato era de esos weyes que siempre sacaban algo que hacer.

Si han visto Supercool o Superbad, el gallo era muy parecido al Seth (al morro gordito) en la forma de hablar y de ser.

Un puente el Gallo se fue a la playa y no volvió. Murió junto con Kondor a media carretera de regreso, al impactarse con un trailer. Golpe Contuso dicen que fue la causa de su muerte. Desde entonces toda la palomilla lo ha extrañado con profunda tristeza.

Cuando murió quise creer en Dios por que así estaría seguro de que estaba bien y de que un día lo volvería a ver. Pero esto no es así, murió y todo terminó. Lo único que queda es su recuerdo.

Esto ha sido uno de los más grandes aprendizajes de mi vida: no somos nada sino la estela que dejemos con nuestra existencia.

Cada uno de nuestros compas o amigos nos aportan una esencia única. Sin ella nuestra vida seria profundamente diferente y quizá nunca podremos ser consientes de esto hasta que no estén con nosotros.

Dos semanas antes de que se nos fuera, el gallo hizo un ejercicio en una clase que se llama "el hombre y su tracendencia" o algo así. Escribió un ensayo sobre la muerte y en el decía que no había que tenerle miedo a la muerte, sino a una vida a medias.

Supongo que cualquier día puede ser nuestro último día, no hace falta ser un viejito y tener nietos y todo eso. Por eso no hay que quedarnos con ganas de nada.

El sábado seria su cumpleaños 23. Por eso escribo esto, para compartir con ustedes un poco de lo que fue Don Gallo o el niño Pingüino.

4 comentarios:

Micro dijo...

Está cabrón lidiar con la muerte.

Lo malo es que los vivos llevamos la peor parte.

Los muertos...no sabemos.


Chido por compartir esto we

saRa Mandarina dijo...

Es bien triste cuando un amigo muere.
Toño se murió a los 17.
Era de mis mejores amigos.
Yo siempre supe que aunque tenía bien malas calificaciones iba a llegar lejos porque era bien buena persona.
Bien buena persona.
Siempre soy escueta cuando hablo de Toño porque todavia
no
lo supero.

мaяiaиa: dijo...

Gay-O Forever!

Anónimo dijo...

han pasado casi dos pinches anios, y lo extranio igual ke siempre. me puso de buenas tu post. gracias.