
Guatemala, 2008.
Dirección y Guión: Julio Hernández Cordón.
75 min.
En cada película tenemos la oportunidad de viajar a otro lugar, conocer diferentes formas de ver el mundo, culturas ajenas a nuestra realidad. Así Gasolina se nos presenta como un viaje invaluable hacia la adolescencia Guatemalteca, bastante similar a la de nuestro país. Más allá del lenguaje soez y las manías adolescentes, refleja también la problemática cada vez más común de la juventud abandonada. Los padres alienados por el trabajo se hacen a un lado para dejarlos deambular por un mar de ociosidad donde no siempre salen bien librados. Embarazos, accidentes y peleas son parte de este mosaico.
Julio Hernández Cortón, director y guionista, toma como pretexto una tarde cualquiera donde tres adolescentes de clase media intentan sobrellevar el aburrimiento robando gasolina de otros coches para poder salir a dar la vuelta. La cinta recuerda en momentos a las películas de Eimbke, sobre todo por su humor y su ritmo. El resultado es un grito de ayuda y una invitación a reflexionar sobre una realidad bastante más cercana de lo que quisiéramos aceptar.




