
Aquel sábado a las ocho en punto deje de hacer tarea. Tenia una sed legendaria así que apenas agarre dinero y camine hasta a La Playa. Escrute con mucho cuidado las botellas más baratas de aquella licorería, buscando el balance perfecto entre precio bajo y porcentaje de alcohol sin dejar de ser vigilado por el discreto guardia que sospechaba algún robo de mi parte. Por fin encontré lo que buscaba: tequila "Pancho Bravo". Regrese al depa, prepare un vaso de a litro con squirt y me puse a jugar Guitar Hero. El abuelo salió de su cuarto para anunciar que Sara y Ligia vendrían. Media hora después ya estaban ahí y me pareció buen momento para destapar la glamurosa botella de "Tiburón" que había traído de Chiapas (alcohol de caña sabor vainilla a tan solo 25 pesos el litro). Mezclamos con squirt (que sabia buenazo) y jugamos un rato más. Mi memoria ya se volvía acuosa cuando llegó Manolo y seguimos brindando.
Ese sábado ella festejaba su cumpleaños y había elegido un bar del centro para celebrarlo. Yo tenia muchas ganas de verla. No recuerdo cuando nos fuimos ni cuando llegamos pero llegamos. Ya adentro nos obligaron a comprar un cubeta que solo Manolo y yo consumimos (muy a nuestro pesar por que pensábamos que todos querían y que por lo tanto todos pagarían). Las luces, la gente y la música se entremezclaban con una sensación de alegría. Salude algunos compañeros, viaje varias veces al baño apartando a las multitudes y sobre todo sucedió que la salude. Platicamos y me presentó a su novio pero no recuerdo ni una sola palabra de todo aquello. Al rato nos corrieron del bar por que era hora de cerrar, para entonces toda la realidad era una extraña mezcla espesa.
Del regreso solo hay postales inconexas: Orine la ventana de una oficina, en el carro gritaba por la calle nombres de órganos sexuales y desde la oscuridad una voz femenina me decía: "Vomita Jaime, te va hacer bien". Dicen que tres veces nos paramos para que vomitara pero no fue suficiente:
Jaime: Dwaaaaahh.
Abuelo: Manolo, Jaime vomitó tu carro.
Manolo: ¿Jaime vomitaste!?
Jaime: NO, yo no fui.
FIN
vídeo del día:
"Bato plantado (ja pobre wey la neta)"
Ese sábado ella festejaba su cumpleaños y había elegido un bar del centro para celebrarlo. Yo tenia muchas ganas de verla. No recuerdo cuando nos fuimos ni cuando llegamos pero llegamos. Ya adentro nos obligaron a comprar un cubeta que solo Manolo y yo consumimos (muy a nuestro pesar por que pensábamos que todos querían y que por lo tanto todos pagarían). Las luces, la gente y la música se entremezclaban con una sensación de alegría. Salude algunos compañeros, viaje varias veces al baño apartando a las multitudes y sobre todo sucedió que la salude. Platicamos y me presentó a su novio pero no recuerdo ni una sola palabra de todo aquello. Al rato nos corrieron del bar por que era hora de cerrar, para entonces toda la realidad era una extraña mezcla espesa.
Del regreso solo hay postales inconexas: Orine la ventana de una oficina, en el carro gritaba por la calle nombres de órganos sexuales y desde la oscuridad una voz femenina me decía: "Vomita Jaime, te va hacer bien". Dicen que tres veces nos paramos para que vomitara pero no fue suficiente:
Jaime: Dwaaaaahh.
Abuelo: Manolo, Jaime vomitó tu carro.
Manolo: ¿Jaime vomitaste!?
Jaime: NO, yo no fui.
FIN
vídeo del día:
"Bato plantado (ja pobre wey la neta)"

3 comentarios:
Uy te faltó lo que pasó después! Que olvidaste el Tiburón en mi coche y mataaanga... Ahí nos lo pisteamos en casa de Sara... Qué buen after!!
quien es jimmy. kien era la morra ke kerias ver, tu ex morra? tantos misterios sin resolver no me dejaran dormir, espero volver y ke tu y ella, iluminando como estrella compartiendo este momento ke jamas imagine mepp
mijo!
no era sabor vainilla era coco, aún hay restos de él en mi alacena ;)
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