
La sangre corre por mis venas
(un corte en cada muñeca),
la vida comienza cada día
(para ser asesinada por la rutina),
la muerte viene y desgarra
(pero solo una caricia
si estas muerto en vida):
el estomago vació,
la luna sangra,
tan solo mírame,
ya casí no queda nada,
las esperanza arde
hasta el utlimo suspiro,
en mis entrañas,
en las muñecas vacías
de esta negra sangre violeta,
de amor podrido
y de latidos.
descansara en estas oscuras aguas
no nadaría errante hasta ahogarme,
pataleando sin fin
entre rios de sangre).

1 comentario:
El vidrio también sabe como a sangre. pero hay que buscarle un rato el sabor para encontraselo. Pasearlo por tu boca, recorrerlo con la lengua y sostenerlo con los dientes. Si sabe a sangre fresca.
Publicar un comentario