martes, 30 de septiembre de 2008

Estreno Maligno

Las Ciudades También Sueñan: Pequeño video experimental de una ciudad que se nutre del subconsciente colectivo de sus habitantes para soñar visiones de una muerte urbana.

(ADVERTENCIA: Si son muy susceptibles les puede dar epilepsia emotiva).

(Intentando ser reseñador de peloquilas)

Yo no se mucho de Francis Scott Key Fitzgerald salvo que fue un gran escritor norteamericano allá por 1920 cuando se daba la mera mata del jazz. Fue parte una generación que se tripio con la primera guerra mundial y que denominaron la “generación perdida“. Sus novelas y cuentos tenían como tema la desesperación y la juventud. Entre sus novelas y cuentos escribió un pequeño relato sobre un tal Benjamin Button que nace viejo para crecer en sentido contrario, cada año más joven hasta terminar siendo un niño con mente de anciano. Lo interesante es que se la pasa viajando y vive todo el paso del siglo XX. La novedad es que The Curious Case of Benjamin Button ha sido adaptada al cine por David Fincher con Brad Pitt como protagonista, prometiendo ser de esas movies épicas que te dejan aplastado en la butaca al terminar la función

David Fincher ha sido reconocido como un gran director de cine por obras características en su estética visual e historias que retoman con profundidad los rincones más oscuros de la sociedad norteamericana: Seven, Fight Club, The Game, The Zodiac. Junto con Michael Goundry, Spike Jones y Guy Ritchie, es uno de esos creadores que supieron mudarse del videoclip al cine para dar muestra de su ingenio y maestría. Será interesante ver como maneja el aspecto visual de una obra que intenta recrear el paso de un siglo que cambió la historia de manera drástica.

The Curious case of Benjamin Button promete bastante al ser la mezcla perfecta de literatura crítica y viva, y un director que sabe lo que hace y que no perderá la oportunidad para reivindicarse como uno de los grandes con esta película.






Se nota que Brad Pitt intentará dar muestras de sus grandes capacidades histriónicas en búsqueda de un aberrante oscar.

Ahí se ven putos.

jueves, 25 de septiembre de 2008

23 años de ausencia

Y apenas me voy enterando de que se pueden bajar todas sus rolas de su pagina de la interné.


Este Tamaulipeño solía pasear por las calles del DF armado con su guitarra y su chida armónica para jugar con la lira y hacer de las palabras puras pendejadas con virtudes poético/filosóficas. Sus canciones son un calidoscopio de la multifacética realidad mexicana, llegando a ser considerado por algunos como el Bob Dylan mexicano. No cabe duda de que a pesar de su corta carrera dejó una enorme influencia en el rock mexicano al marcar a grupos como Botellita de Jerez, el Tri, Café Tacuba y la Maldita Vecindad. Falleció la trágica mañana del 19 de septiembre de 1985 al ser devorado por un terremoto fatídico que se largó con su música entre los dientes y nos dejó un inmenso silencio que aún hoy en día perfora nuestros oídos.

Se dice que por ahí ronda su hija la Amandititita. Pero pues hay veces que de tal palo otro pedo con sus astillas.

Sí nunca lo han escuchado aquí le dejo una rola.



o dos, pués ya que: (esta es de un asalto chido)



y de pilón una de una ama de casa (muy triste)

martes, 23 de septiembre de 2008

Yes: is hard...

Esta canción me llega al corazón y me saca unas lagrimitas cocodrileras.

La vida nunca es justa.

Menos si eres Dracula.

Pobre Dracula.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Samsa


Vienen de Europa las cabronas y se supone seguirán aquí cuando nosotros no estemos. A mi me parecen personas pequeñas. Por eso no puedo pisarlas. El pedo es que si les hecho insecticida se retuerzen bien cabrón. ¿Acaso sufren?


Puedes congelarlas y revivirlas. Solo necesitas no se que químico y listo, las putas regresan de la muerte para seguir nefasteando.

Las he visto hacerse las muertas. Pasas por un pasillo y dices “oh, otra pinche cucaracha muerta, voy por la escoba.”. Y al regresar la muy puta ha escapado.

Son astutas.


El pedo con pisarlas es que se supone que el sonido de su cuerpo al crujir contra el suelo viaja bien lejos, hasta sus nidos subterráneos, donde las hembras al escucharlo se ponen a parir más huevos.

Dicen que lo mismo pasa con los humanos, las grandes tragedias nos ponen cachondos subliminalmente, quesqué para perpetuar la especie.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Hoy: 23 años

Ciudad de México.
Tlatelolco.
Edificio Nuevo León.
13 pisos.
288 departamentos.
1440 habitantes.
19 de Septiembre de 1985
7:19 AM

Todos se preparan para empezar el día.
Los reflejos impávidos en el espejo del baño.
Últimos seres que en vida rendían tributo a la rutina.
Sombras difusas del recuerdo.
Envueltos en una toalla, preparándose una taza de café, durmiendo los últimos instantes
antes de irse a trabajar, con el uniforme de la escuela, cerraban puertas y chapas, decían adiós sin pensarlo.

Rastrillos, faldas a cuadros, camisas planchadas, pijamas, llaves, alarmas y desayunos.

Vestigios de lo que no seria un día normal.

A pesar de que la mañana apenas comenzaba.

Seres queridos:
Buenos días.
¿Como dormiste?
Un beso en la mejilla.
Nos vemos luego.

La despedida anónima.
Las últimas palabras.

La tierra rugió con furia.
Las paredes temblaban.
Libreros, cuadros y muebles se venían abajo.
El suelo vibraba y crujía.
Hasta que todo desapareció con una sensación de vacío: una inmensa oscuridad que lo tragaba todo.

Desde el estacionamiento los peatones se quedaron congelados al ver como el edificio entero se tambaleaba, meciéndose de un lado a otro, hasta que los primeros pisos se colapsaron, fueron aplastados por los niveles superiores y el resto de la estructura cayó de lado.

Una inmensa nube de polvo lo cubrió todo y la ciudad que nunca calla fue testigo de un pesado silencio.
Lo siguiente fueron las ambulancias, los gritos de desesperación, los lamentos de la sangre.
Personas buscando personas a quienes sacar de aquel cerro de escombros.

400 muertos.

Niños, madres, esposos.

8.1 grados en la escala de Ritchter.

Durante casi dos minutos.

Antes del terremoto ya se sabía que el edificio estaba mal construido. Si ponías una canica en el suelo esta se iba hasta la otra orilla, dando muestras de que estaba chueco. Los primeros pisos siempre tenían problemas con la tubería. La junta de vecinos habló con los responsables: arquitectos que prefirieron ahorrarse dinero que hacer las cosas como se deben.

Pero no se hizo nada.

Igual que este país.

Todos sabemos que anda mal, que tiene problemas en los cimientos.
Pero hace falta que venga un terremoto para que no tengamos otra opción que resolver las cosas.
Aunque quizás para entonces sea demasiado tarde.




miércoles, 17 de septiembre de 2008

Un minuto de silencio no es suficiente

Quiero que pienses en tu madre.
En tu hermana más pequeña.
En tu compa de toda la vida.

Cierra los ojos y escucha su risa, su voz, siente el calor de sus abrazos.
Todos los recuerdos que comparten.

Quiero que los imagines con una sonrisa en la cara, viendo hacia el cielo en un día de fiesta.
Imagínalos en su último momento lejos de todo pensamiento que no sea alegría.

Su caras, sus brazos, sus cuerpos destrozados por la explosión de una granda.
Y ya nunca más oyes sus risas, nunca más vez esos ojos llenos de vida.
Después de esto solo queda el triste vacío de los ausentes.
De los que se han ido.

Un acto cobarde.

Tu hermana, tu madre, tu compa de toda la vida.
Incluso tu padre, tu hijo.
La silla vacía a la hora de comer, la ropa sin dueño, la cama en que nunca más se han de acostar a soñar, la platica pendiente que ya nunca tendrán.

Nunca más los volverás a ver.

Muertos en un charco de sangre, con la piel destrozada y los miembros vueltos un rompecabezas de muerte.
Entre gritos y desesperación.
Sepultados por pasos frenéticos que intentan escapar.

Así pasó en Morelia.
Así pasó en México.
Así pasó en tu país.